05.04.08

Sobre su obra ‘El mundo’ habla Juan José Millás, ganador del Premio Planeta 2007

Publicado en Lecturas a 7:24 pm por posdata

El Tiempo (Colombia). Mayo 3 de 2008.

El texto comenzó como un experimento periodístico y poco a poco se transformó en una novela autobiográfica.

Así lo explica el autor en el lanzamiento de la misma: “Hay libros que forman parte de un plan y libros que, al modo del automóvil que se salta un semáforo, se cruzan violentamente en tu existencia. Este es de los que se saltan el semáforo. Me habían encargado un reportaje sobre mí mismo, de modo que comencé a seguirme para estudiar mis hábitos. En esas, un día me dije: ‘Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina’. Entonces se me apareció el taller conmigo y con mi padre dentro. Él estaba probando un bisturí eléctrico sobre un filete de vaca. De súbito, me dijo: ‘Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla’. Comprendí que la escritura, como el bisturí de mi padre, cicatrizaba las heridas en el momento mismo de producirlas e intuí por qué era escritor. No fui capaz de hacer el reportaje: acababa de ser arrollado por una novela”.

EL TIEMPO: ¿Por qué hacer una novela tan personal, en la que cuenta buena parte de su infancia?

Juan José Millás: Por necesidad, yo no planifiqué esta novela. En ningún momento de mi vida pensé que iba a escribir una autobiografía novelada o una novela autobiográfica, porque realmente no sé dónde cargar el acento. Se me impuso. Cuando eso sucede no te planteas otra cosa.

¿Le ha sucedido otras veces aquello de convertir reportajes en novelas o cuentos?

Es la primera vez que me equivoco. No me había sucedido antes eso de querer hacer un reportaje y tener en realidad una novela. Sí me sucedió creer que era un cuento y terminar en una novela.

¿Le gusta experimentar con formatos?

No es que me guste, es lo que hago, porque es lo único que tiene interés. En el ámbito del arte lo que menos se quiere es repetir clichés. A mí lo que me divierte es estar experimentando con la realidad, cambiar de soportes y experimentar lenguajes nuevos.

La vida real y la ficción

¿Fue su infancia la que definió su vocación literaria?

Yo creo que se escribe siempre desde el conflicto y la escritura trata de reparar algo que se rompió en una etapa de la vida. Esto que se fracturó pudo haberse roto realmente o imaginariamente, eso no importa, porque como dije la ficción forma parte de la realidad. Cuando hablo de esto con otros escritores hay una experiencia que es común a casi todos ellos y es que todos tienen el sentimiento de que en la infancia pasó una catástrofe y esa catástrofe la necesitan los escritores porque la escritura lo que intenta es aliviarla.

¿Se imaginó que algo tan cercano a su vida real le permitiera ganar un premio como el Planeta?

Yo no tenía ni idea de que iba a ganar el premio Planeta, entre otras cosas porque no se escribe o, por lo menos yo no lo hago, buscando un premio. Yo escribo pensando en aquello que tengo que escribir. Cuando acabo decido qué hago con ello. Esta novela la tuve un año y medio guardada en un cajón. Después de ese periodo la volví a leer con la distancia que da el tiempo, como si fuera de otro y me gustó como estaba resuelta.

La textura de página que tiene. Decidí entonces presentarla al premio Planeta. Hacer eso fue una huida hacia adelante, porque yo tengo esa característica personal, que no es una virtud, y es que tiendo a huir hacia adelante. Me abrazo a lo que me da miedo.

¿Miedo a publicarla?

Un poco. Tenía dos posibilidades: la primera era publicarla por los canales normales, pero habría hecho menos ruido, el otro era el premio y si lo ganaba tendría un público más amplio. Afortunadamente se me dio y esta novela resultó ser uno de mis libros que más difusión está teniendo.

¿Exponer de una manera tan radical la intimidad no crea fracturas con su entorno más cercano?

No, la verdad es que no he recibido respuestas negativas por parte de mi entorno, es lo contrario. Eso se debe a que he sido respetuoso con el entorno, digamos, con las personas que me rodean.

¿Lo íntimo se vuelve universal?

Esta contradicción entre lo personal y la capacidad de llegar a mucha gente es aparente. Eso se ha visto en otros ámbitos. Aquello que es radicalmente local, es decididamente global. El cine de Almodóvar es un cine manchego y también muy universal. Una novela como Pedro Páramo es mexicana y porque es mexicana es universal. Mi novela, contando algo tan personal, es universal por su capacidad de difusión y eso sucede porque en el fondo casi todas las infancias son muy parecidas, con independencia del paisaje en el que hayan transcurrido.

A pesar de ser usted, en el momento de escribir la novela, ¿el personaje central no trató de cobrar una vida distinta?

Hemos hablado todo el tiempo de una autobiografía novelada, quiere decir esto que en la novela hay elementos que proceden de la realidad y otros de la ficción. Esos materiales están trenzados entre sí de tal manera que para mí mismo sería muy difícil separarlos. Entre otras cosas porque para mí la ficción forma parte de la realidad y con frecuencia la realidad se cuenta mejor con la mentira que con la verdad.

¿El nombre ‘El mundo’ no resulta un título muy amplio?

Surgió mientras escribía la novela, que es lo recomendable. Se llama así porque aquella calle que aparece en mi novela y en la que yo pasé mi infancia y mi adolescencia acabó con el tiempo convirtiéndose en una metáfora del mundo.

Millás e Izaguirre, juntos pero muy diferentes

Millás anda por la literatura en contravía del escritor venezolano Boris Izaguirre, también finalista Premio Planeta con el libro ‘Villa Diamante’. Es su habitual compañero de viaje en los últimos meses por aquello de la promoción del premio y suelen coincidir en casi todas la ferias del libro.

Mientras Izaguirre dice sin pudores que se propuso escribir para ganar el premio Planeta, Millás se declara militante del romanticismo literario. Escribe por necesidad y porque no conoce otra forma de vivir. La palabra ha sido su oficio desde el mismo momento en que decidió estudiar Filosofía y Letras, a finales de los años sesenta en la Universidad Complutense de Madrid.


Pero al igual que su colega, Millás también es una celebridad y su vida está ligada a los medios de comunicación. De hecho, en los últimos años ha ejercido el periodismo con mucho juicio en diferentes medios de comunicación, entre ellos El País, de Madrid.


También incursionó en el cine y el teatro. Es un todo terreno de la literatura y un coleccionista de premios. Antes de llevarse el Planeta obtuvo el premio Sésamo, el Nadal y el Primavera. Ha publicado novelas como ‘El desorden de tu nombre’, ‘Visión del ahogado’, ‘El jardín vacío’ y ‘La soledad era esto’. Su obra narrativa ha sido traducida a 23 idiomas.

andzam@eltiempo.com.co

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